El concepto de cámara fotográfica según nuestro diccionario de la RAE, y Wikipedia está definido como un dispositivo que sirve y es utilizado normalmente, (puedes emplearla si quieres como pisapapeles), para capturar imágenes o fotografías que se encuentran en el campo visual. Ahora claro, nos preguntamos qué es la fotografía, y si nos olvidamos de lo obvio, podemos decir que es una representación o descripción de gran exactitud de la realidad.

Sin embargo si dejamos atrás la pura definición y entramos en la evocación de lo sentimental, el misterio y lo que hace de la fotografía emotivo, reside en la habilidad para representar algo tan íntimo como es la observación de una realidad, de una mirada, que pueden ser infinitas perspectivas sobre la verdad, Ortega y Gasset dixit, y para ello en la otra parte de la ecuación, debemos sustituir la incógnita  por Hasselblad.

Hasselblad, representa una tradición y herencia familiar. Como marca, y pasión, su relación con la fotografía se remonta a más de  130 años, con el interés de Victor Hasselblad en los avances que realizó George Eastman. Como productores, no fue hasta que el nieto del creador de la división, Victor Hasselblad, tuvó en 1940 el encargo de realizar por ingeniería inversa una réplica de una cámara de fotografía aérea alemana. Victor fue un individuo cuya evolución formativa se desvió de los cauces normales y aprendió en la vida real, probando, viviéndolo, en viajes, fábricas, relacionándose con otros fotógrafos y disfrutando de otra de sus aficiones principales la observación de pájaros, esta experiencia vital le confirió y forjo su carácter. De esta manera Victor Hasselbad, con paciencia y determinación en sus ideas, acabo adaptando este dispositivo al usuario y lanzo una de las más populares cámaras de formato medio, la Hasselblad 1600F, una cámara 6×6 monocular y espejo réflex con objetivos Kodak intercambiables, chasis para películas y visores que cabía en la mano y ofrecía una imagen cuadrada, un formato que exige un tipo de composición distinta y peculiar. Los primeros modelos eran igual de fiables y exactos que delicados, problema heredado de la falta de práctica y profesionales técnicos especializados en la fabricación de relojes, pero que se solucionó años más tarde con la fabricación del modelo 1000F que si cumplía con las expectativas de la compañía. Hasselblad siguió creciendo y popularizándose hasta que en el 1962 realizo su primer viaje al espacio, aunque no fue hasta 1969 cuando dio el primer gran paso, ofrecer una de las visiones de la realidad de nuestro mundo más conocidas, con las primeras imágenes del hombre en la luna y de la tierra capturadas por Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin Jr., con una Hasselblad 500EL/70. A día de hoy la esencia de experimentación y buscar nuevas perspectivas de la compañía continua vigente, de hecho en su última asociación buscando nuevos puntos de vista han presentado un dron que monta una cámara de 100 megapixels.

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